sábado, 10 de enero de 2026

Puede el Amor por los Animales unir a Desconocidos?



 El poder de la gente corriente


    Esto que os voy a contar me pasó el sábado día 3, justo antes de Reyes. Para algunos será una tontería, pero para los que sentimos que un animal es una vida y que un coche puede ser un arma, tanto para el coche y sus ocupante como para en animalito.
    Iba por un puerto de montaña y, de repente, al salir de una curva, me encuentro a un perrito de caza, oscuro y de pelo corto, andando por el carril contrario. Casi me da un vuelco el corazón. Frené por instinto porque venían coches de frente y no quería que lo atropellasen, ni que provocase un posible accidente, ya que podía afectarme a mi . Pero el animal, en lugar de irse al arcén, se puso justo delante de mi coche, bloqueándome la carretera.
Era una situación de peligro real. La carretera era estrecha, había mucho tráfico porque la gente huía del puerto por una alerta de nieve para el día siguiente, y el suelo estaba empapado y con un helor que asustaba. Llamé al 112 esperando ayuda, y la respuesta me dejó de piedra: "Es que esa carretera pertenece a otra comunidad, espere que le paso". ¡Me daban ganas de gritar! ¿De verdad la seguridad depende de una frontera en un mapa?     No entienden que un perro suelto puede causar un accidente mortal, con víctimas humanas, en  un segundo. Me colgaron diciendo que enviarían a alguien "cuando pudiesen".
    Pero entonces ocurrió algo increíble que me quitó esa rabia e impotencia  que se siente ante una organización que tiene gente trabajando y que no se para a pensar en las consecuencias de algo que parece inofensivo...que impotencia!
    Bajé del coche y vi que otras personas también habían parado. Éramos cinco coches y siete desconocidos unidos por lo mismo. Sin conocernos de nada, solo con mirarnos y claro algunas palabras pero pocas, nos organizamos. Estrenamos las balizas de emergencia y nos pusimos los chalecos reflectantes. Nos colocamos detrás de los guardarraíles y empezamos a agitar los brazos para que los demás conductores redujesen la velocidad.
    Hicimos que los coches en ambas direcciones, pudiesen transitar sin peligro al adelantar el lugar donde estaba el coche que se lo llevaría.
    Hacía un frío que pelaba, pero de eso me di cuenta cuando volví a entrar en el coche para irme, cuando termino todo. Logramos crear una zona segura y conseguimos que dos personas del grupo cogieran al perrito, tardaríamos unos 10 minutos hasta que  oímos a lo lejos, ya, ya lo tenemos, Uff que sensación de tranquilidad.
    Se notaba que estaba perdido porque llevaba su collar antipulgas y sabía bien hacia dónde quería ir. Lo subieron a un coche para llevarlo al pueblo más cercano con albergue y así quedarnos tranquilos.
    Lo más bonito fue el final. Cuando ya nos íbamos, los coches que empezaron a circular y que habían visto todo el despliegue, nos daban las gracias. ¡Fue alucinante! Nos pitaban con cariño, nos hacían el gesto del "OK", nos aplaudían y algunos hasta nos lanzaban besos al aire desde la ventanilla.
    Me fui a casa con una satisfacción y tranquilidad, además de haber hecho algo bueno y bien hecho. 
    En un momento en el que pensé que me llamarían loca por parar, me encontré con un equipo de personas maravillosas. No hizo falta que el 112 hiciera su trabajo porque lo hicimos nosotros. Salvamos al perro, evitamos un accidente y demostramos que, cuando nos unimos, somos capaces de lo mejor. Nos dijimos adiós  y cada uno siguió su camino, con el corazón mucho más caliente que el tiempo que hacía fuera.

"INFORMACIÓN"
Por si alguna vez os ocurre algo en carretera y el 112 te da largas, intenta llamar directamente al 062 (Guardia civil de Tráfico) Tienen patrullas constantes y también se encargan de retirar peligros en las calzada.






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