sábado, 17 de enero de 2026

Y quién es "El"?





El Rey del Universo y sus "Pataletas" Globales
Como una simple humana que consume noticias a diario, llevo tiempo observando el fenómeno de Donald Trump. He intentado recopilar sus momentos más virales; algunos dan risa, pero la mayoría resultan profundamente preocupantes. Parece que va camino de coronarse como el "Rey del Universo".
Para mí, es un ser prepotente y narcisista; podría abrir un diccionario y no terminaría de encontrar sinónimos. Escribo esto con una sonrisa irónica, pero la realidad es que hay miedo. Trump avanza a marchas forzadas, derribando todo lo que se cruza en su mirada. Lo hemos visto intentar "vender" la paz en varios países sin éxito (algo que sus asesores deberían haberle advertido), haciendo el ridículo en más de una ocasión.
Sin embargo, a pesar de todo, sigue consiguiendo lo que quiere. Se comporta como un niño malcriado que, a base de pataletas, logra que todos le den la razón. Su entorno parece actuar por miedo: saben que, o se pliegan a sus deseos, o pasan a ser el enemigo público número uno, destinados a ser destruidos por su maquinaria mediática.
Lo que estamos presenciando en este inicio de 2026 no es diplomacia, es puro chantaje. Fijaos en lo que está pasando:
  • En Canadá y México: Ha impuesto su voluntad bajo la amenaza de aranceles salvajes del 25%, asfixiando a nuestros vecinos solo porque puede, sin importarle las familias que hay detrás de la economía.
  • Con Groenlandia: Ha vuelto a esa obsesión absurda de comprar un país entero. Trata a una nación soberana como si fuera un solar para construir un hotel, demostrando un desprecio total por la soberanía de los demás.
  • En Venezuela y Ucrania: Su "palabra" es la ley. En Venezuela presiona por el petróleo y en Ucrania pretende imponer una paz forzada obligándoles a regalar su tierra, solo para colgarse él una medalla rápida.
Al final, me doy cuenta de que vivimos en la era de la "Diplomacia de la Coacción". Ya no se trata de hablar o llegar a acuerdos, sino de quién grita más fuerte y quién tiene el palo más grande. Es inquietante ver cómo el destino de todos nosotros depende de los caprichos de un hombre que no acepta un "no" por respuesta. Me pregunto cuánto más aguantará el mundo este tablero de juegos antes de que algo se rompa del todo.





 

jueves, 15 de enero de 2026

Los Patinetes los Fantasmas de hoy en día

 Conducir entre "fantasmas"



Hoy en día, ponerse al volante se ha convertido en un ejercicio de adivinación. Ya no basta con respetar las señales y mirar por los espejos; ahora tenemos que vigilar sombras que aparecen y desaparecen en medio de la ciudad.
La temeridad de los cuatro carriles
Hace apenas unos días, en la misma zona de siempre, vivimos un momento surrealista. Un patinete decidió que era buena idea cruzar cuatro carriles seguidos en diagonal, de golpe. Tuvimos la inmensa suerte de que a esa hora el tráfico era fluido, pero la imagen era de película de terror: una persona cruzando vías principales sin luces, sin chaleco reflectante, sin fluorescentes y sin casco. Nada. Era una silueta oscura sorteando el asfalto. Si en ese preciso instante te distraes un segundo ajustando la radio o mirando el GPS, el disgusto te marca la vida para siempre.
El susto de esta mañana: El patinete invisible
Y por si fuera poco, hoy se repite la historia. Todavía de noche, localizo a un patinete por su carril, pero al llegar a mi desvío, ¡pum!, desaparece. Me quedé esperando, con la duda de si se habría salido de la vía, y mi sorpresa fue que ya lo tenía encima. No llevaba luz delantera. Solo pude verle la luz trasera cuando ya me había rebasado. Iba a mi altura, totalmente a oscuras de frente, confiando su vida ciegamente a que yo, como conductor, estuviera más pendiente de él que él de su propia seguridad.
Reflexión final
Parece que algunos usuarios de VMP no son conscientes de que son invisibles. No llevan casco, no llevan luces y cruzan vías rápidas como si estuvieran en un parque. Es agotador que toda la responsabilidad recaiga en el que va al volante. Estas historias hoy terminan bien y nos vamos a casa con un suspiro de alivio, pero no debería depender de nuestra "suerte" o de nuestra agudeza visual, sino del respeto mínimo a las normas de circulación.


sábado, 10 de enero de 2026

Puede el Amor por los Animales unir a Desconocidos?



 El poder de la gente corriente


    Esto que os voy a contar me pasó el sábado día 3, justo antes de Reyes. Para algunos será una tontería, pero para los que sentimos que un animal es una vida y que un coche puede ser un arma, tanto para el coche y sus ocupante como para en animalito.
    Iba por un puerto de montaña y, de repente, al salir de una curva, me encuentro a un perrito de caza, oscuro y de pelo corto, andando por el carril contrario. Casi me da un vuelco el corazón. Frené por instinto porque venían coches de frente y no quería que lo atropellasen, ni que provocase un posible accidente, ya que podía afectarme a mi . Pero el animal, en lugar de irse al arcén, se puso justo delante de mi coche, bloqueándome la carretera.
Era una situación de peligro real. La carretera era estrecha, había mucho tráfico porque la gente huía del puerto por una alerta de nieve para el día siguiente, y el suelo estaba empapado y con un helor que asustaba. Llamé al 112 esperando ayuda, y la respuesta me dejó de piedra: "Es que esa carretera pertenece a otra comunidad, espere que le paso". ¡Me daban ganas de gritar! ¿De verdad la seguridad depende de una frontera en un mapa?     No entienden que un perro suelto puede causar un accidente mortal, con víctimas humanas, en  un segundo. Me colgaron diciendo que enviarían a alguien "cuando pudiesen".
    Pero entonces ocurrió algo increíble que me quitó esa rabia e impotencia  que se siente ante una organización que tiene gente trabajando y que no se para a pensar en las consecuencias de algo que parece inofensivo...que impotencia!
    Bajé del coche y vi que otras personas también habían parado. Éramos cinco coches y siete desconocidos unidos por lo mismo. Sin conocernos de nada, solo con mirarnos y claro algunas palabras pero pocas, nos organizamos. Estrenamos las balizas de emergencia y nos pusimos los chalecos reflectantes. Nos colocamos detrás de los guardarraíles y empezamos a agitar los brazos para que los demás conductores redujesen la velocidad.
    Hicimos que los coches en ambas direcciones, pudiesen transitar sin peligro al adelantar el lugar donde estaba el coche que se lo llevaría.
    Hacía un frío que pelaba, pero de eso me di cuenta cuando volví a entrar en el coche para irme, cuando termino todo. Logramos crear una zona segura y conseguimos que dos personas del grupo cogieran al perrito, tardaríamos unos 10 minutos hasta que  oímos a lo lejos, ya, ya lo tenemos, Uff que sensación de tranquilidad.
    Se notaba que estaba perdido porque llevaba su collar antipulgas y sabía bien hacia dónde quería ir. Lo subieron a un coche para llevarlo al pueblo más cercano con albergue y así quedarnos tranquilos.
    Lo más bonito fue el final. Cuando ya nos íbamos, los coches que empezaron a circular y que habían visto todo el despliegue, nos daban las gracias. ¡Fue alucinante! Nos pitaban con cariño, nos hacían el gesto del "OK", nos aplaudían y algunos hasta nos lanzaban besos al aire desde la ventanilla.
    Me fui a casa con una satisfacción y tranquilidad, además de haber hecho algo bueno y bien hecho. 
    En un momento en el que pensé que me llamarían loca por parar, me encontré con un equipo de personas maravillosas. No hizo falta que el 112 hiciera su trabajo porque lo hicimos nosotros. Salvamos al perro, evitamos un accidente y demostramos que, cuando nos unimos, somos capaces de lo mejor. Nos dijimos adiós  y cada uno siguió su camino, con el corazón mucho más caliente que el tiempo que hacía fuera.

"INFORMACIÓN"
Por si alguna vez os ocurre algo en carretera y el 112 te da largas, intenta llamar directamente al 062 (Guardia civil de Tráfico) Tienen patrullas constantes y también se encargan de retirar peligros en las calzada.






viernes, 2 de enero de 2026

Ancianos en Residencias




 LAS RESIDENCIAS
Hace unos 15 años trabajé en una residencia de ancianos. Me había sacado el curso de auxiliar de geriatría, pero la verdad es que jamás me imaginé que terminaría trabajando así: limpiando, vistiendo, cambiando sábanas en situaciones muy especiales y encargándome de la higiene personal de cada uno. Pero era lo que había, así que entré con ganas. Al principio, ni me pasaba por la cabeza que, de entre cien abuelos y abuelas, me acabaría aprendiendo todos sus nombres, sus gustos y hasta sus enfermedades.
Trabajábamos siempre de dos en dos y teníamos el tiempo justo para cada tarea. A las ocho empezábamos a tope: levantarlos, asearlos y bajarlos al comedor. Había personas que se valían por sí mismas, pero también otros que sufrían enfermedades muy duras como Alzheimer avanzado o demencia senil.
A las once de la mañana pasábamos con el carrito del almuerzo; llevábamos agua, leche fría y caliente, zumos, batidos… Mientras tanto, ellos estaban en los salones viendo la tele. Me encantaba ver a las mujeres haciendo punto o simplemente charlando, contándose sus vidas y hablando de sus hijos. Pero también teníamos una sala más pequeña donde estaban los que tenían la cabecita más perdida, esos que ya no sabían ni en qué día vivían ni tenían recuerdos recientes; solo se acordaban de cuando eran jóvenes. Unos hablaban solos, otros no decían ni palabra en todo el día y otros se ponían a cantar. Había de todo, la verdad.
A la una tocaba llevar a todo el mundo al comedor. La comida la hacían allí mismo dos cocineras. A los que estaban en la sala de los más dependientes y no se podían mover, les ayudábamos a comer entre todas las compañeras del turno. Al terminar, recogíamos todo, los sentábamos de nuevo y, si hacía falta, hacíamos cambios de pañales o de ropa.
Pero para mí, lo más grande de todo era el cariño. Cuando te pedían un café o una infusión a su manera, o cuando se ponían a hablarte de su vida... me sentía una auténtica privilegiada por trabajar para ellos.
Por las tardes, sobre las cuatro y media, salíamos otra vez con el carrito de la merienda: zumos, leche, yogures, galletas o magdalenas. Y otra vez, después de merendar, a cambiar a quien lo necesitara. Ya a las siete y media llegaba la cena, y otra vez el mismo ritual: comida, medicación a quien le tocara, control de azúcar, curas... y al terminar, todos a sus habitaciones. Siempre íbamos de dos en dos, acostando a los que más ayuda necesitaban y echando un vistazo cuarto por cuarto para comprobar que no faltase nadie y que todos estuvieran bien.
Resulta inconcebible que, en pleno siglo XXI, los titulares sigan gritando historias de abandono en las residencias. Comida caducada, desnutrición, deshidratación y, lo más doloroso: el maltrato físico y psicológico de manos de quienes deberían brindar cuidados. Cuesta aceptar que las personas que allí residen, vulnerables y a merced de otros, sufran este tipo de atrocidades. Es una realidad que golpea la razón y el corazón; algo que nadie debería vivir y que nosotros no deberíamos normalizar.
Hoy puedo decir, con total sinceridad, que jamás imaginé realizar un trabajo así. Pero esa experiencia fue un regalo de la vida. Me aportó una gratitud inmensa y una satisfacción personal que llevo conmigo hasta el día de hoy. Cuidar de ellos no fue solo un trabajo; fue una de las lecciones de amor más grandes que he recibido.



    

lunes, 29 de diciembre de 2025

El Bullying









Se perdió por el camino la Educación

    De hace bastante tiempo, algo que me molesta bastante y en general por lo que he hablado con otras personas, la educación de los niños y ya no tan niños, brilla por su ausencia, solo hay que ver como los alumnos en las aulas les faltan el respeto a los profesores , el bulling y como se trata a las personas mayores en determinadas circunstancias.

    Cada una de las situaciones puede tener un largo tema para desarrollar, por que por desgracia es triste ver como hemos pasado del extremo por ejemplo de el abuso de los profesores con los alumnos (otro tema a tratar) al trato agresivo con insultos, vejaciones, llegando a las manos entre compañeros y no poder hacer nada, por que no se les pilla en el momento, o los conocidos padres de toda la vida que su hij@ es un santo y no haría nada de lo que se le acusa, es triste que aquellos que aprendieron educación sana en su casa, se hayan convertido en ayudantes de sus hij@s consintiéndoles y protegiéndoles de todas acusaciones que se les pueda hablar.

    Es cierto para mí, que la educación nace en casa, pero el colegio, que uno de los lugares donde más tiempo pasan los niños debe reforzar lo que en casa les enseñan, pero por desgracia, también hay profesores que realmente pasan y no ayudan.

    Los profesores dicen que la educación tiene que venir de casa , ellos estan para enseñar, no para educar

viernes, 19 de diciembre de 2025

Hablamos de Machismo?




Que es el Machismo, aunque su definición sea mas o menos la superioridad del hombre sobre la mujer, tanto en el trabajo como en la casa, por desgracia es mas amplio que esto.
Una cosa que he observado, es que en la época en la que vivimos aun hay mucho machismo y sobre todo en la propia mujer y en mujeres jóvenes.
Y dentro del machismo, pueden ocurrir ciertas situaciones que hoy en día ya se saben son inaceptables, por que una mujer que trabaja todo el día, tiene que hacer las tareas de la casa, recoger a los niños... , por que un hombre que comparte todas estas tareas con su mujer sería un calzonazos.

Te obligan a dejar de trabajar cuando tienes un hijo, por que el deber de una mujer es criar a su hijo y llevar la casa, para cuando llegue el hombre de trabajar tenga la comida, cena o lo que toque...

No puedes salir con tus amig@s sin El o Ella.

No puedes entrar en un bar tu sol@

No puedes llevar a nadie contrario a tu sexo tanto mujeres como hombres.

No puedes dejar a tu pareja, pase lo que pase, eso no está bien y es hasta que la muerte nos separe.

No, no, no... Todo es no